Sabiduría Zen 23
18.02.2025

Durante el zazen hay tres cosas capitales: la postura, la respiración, la actitud del espíritu. El principio esencial del zazen es hishiryo, es decir, pensar sin pensar. Durante el zazen no se pueden detener los pensamientos. Acuden muchos pensamientos al espíritu y se piensa cada vez más. En la vida cotidiana no se presta tanta atención a los pensamientos pero durante el zazen se les ve venir. Por ejemplo: «Quizá mi mujer me engaña» o «Hoy me vence una letra, debo ir al banco cuando salga del dojo». Los pensamientos no pueden ser detenidos. En ciertas meditaciones se dice: «No hay que pensar». Y en otras: «Hay que pensar en Dios. Debéis imaginar a Dios o cosas hermosas. Debéis pensar en un koan, en problemas filosóficos...» Esa no es la actitud justa. No se puede dejar de pensar. En el Zen hay que dejar correr los pensamientos. Un pensamiento nace... hay que dejarlo correr. A veces se piensa en el dinero, en las mujeres, en el sexo, en la comida, en Dios, en Buda, en el Zen... hay que dejar correr. En zazen hay que concentrarse en la postura y dejar correr el resto. A continuación surge el subconsciente. Cuando el pensamiento consciente se detiene, se manifiesta el subconsciente. Podemos comprender el subconsciente cuando practicamos el zazen. Hay que dejar que emerja, después se agota. El pasado surge... hace un año... hace cinco años... cuando se era niño... Se vuelve a lo original, a la pureza total. Esto es el satori. ¡El satori no es un estado particular ni un estado de conciencia trascendental! Durante el zazen debéis dejar pasar todo. La voluntad de no querer pensar es también un pensamiento. Hay que dejar pasar, no hay que entretener los pensamientos.
Maestro Deshimaru. Preguntas a un maestro zen
Maestro Deshimaru. Preguntas a un maestro zen
